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lunes, 16 de diciembre de 2013

En Tus Manos Fructificada…

En Tus Manos Fructificada…

Adelantando al aire he regresado
Al aposento sin luz
Pisando en piel, ciénagas y barruntos
Quebradas han sido mis peanas
Diosa vestal sin mácula, vestías
Loada por el letargo de una sonrisa
Limando minutos de aguacero fino
Poliedros se entrechocan en las cavernas

Minotauros decrecen las concreciones
Apenas resiente el edificio de tu voz dócil.
Lapidada por el astil del sauce de hojas caídas
Desguazo mi acicalado atavío pasmoso
A la vez que desquicio el dardo vivo
Sobre tus pupilas, rubrico el gozo del tropiezo
De fanfarrias disgregadas por el jardín
Cubro de raído nilón y evito la activa empatía
Entre alados seres de fulminante rudeza
Gárgolas de ciudad, esbirros de venal osadía.
He perdido la brillantez del licántropo
Al macerarme en el bosque con tu olor pegado
Liliputiense de arengas perdidas
Y las ranas croan en festín de lluvias
Vuelve, apodérate de mi esquirla, fórmame
Desquita el absorto quejido en la noche
Visto de carmesí para ahuyentar tus miedos
Al conocido sabor del traje de la mariposa.
Pídeme regadíos en el desierto
Uvas entre los dedos, y miel en los labios
Y seré abeja que poliniza tus estameñas
Militaré en la ringlera de bastiones rendidos
Para saberte amo de mi locura perturbada
Calabobos me atraviesan al verte llegar
Portador de la clave translúcida
Arribando el cernícalo al crujido nocturno
Vuelo de honor a tanta pompa y festejo
Me capturaste en mis lirios florecidos
Te entregué el elixir cándido de mi inocencia.

©Santiago Pablo Romero.BluEyes.Sensualidad.




lunes, 18 de noviembre de 2013

Escorada…

Escorada…

Llaneando estepas áridas
Buscaba posar mi laso báculo
Y hallarte ha sido, salvación dionisíaca
Quebranto en caída inconcusa.
Brotar se tornan las flamígeras cumbres
De fuegos en montaraz alegoría
Al sentirte escorada al paso
Ansiando cubrir mi último retiro.
Saqueando los senos de un verbo vitoreado

En preñadas ágoras cazaste mi ebria mirada
Cuan cóndor altivo rutilante en las alturas
Guiando con sapiencia mi derrotero al son.
Sé de tu mano recorrer mis elíseos vientos
Jadeante susurro he sorbido al alegato
Miedos de yertas fisuras en el tiempo sucio
Empolvado de linajes etéreos, y tú soberana.
Bífida se muestra tu enseña de flor y gemas
Gélida en la angostura del poder excluido
Crédula en futuros captados, en soplos frescos
Ardiente al arribar entre el escorado sitial.
Dispénsame al raptarte para el último eslabón
Pues la forja es corta, tú y mi sien carcomidas
Por el azaroso alineamiento de los astros cian
Festejo inconmensurable de azufre y grafito
Descocando las planicies de nuestras almas
En el embebido reducto del ángel, alado vestal
Vertiendo la insigne sapiencia del logro repleto
Ay lustre de centellas, sobre nuestras palmas
Rezumarán los lamentos envidiosos del júbilo.

Santiago Pablo Romero.BlueEyes.Sensualidad.©

Imagen: Waclaw Wantuch.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Decadente Estación…

Decadente Estación…

La seca hoja batió su extensión sobre la brisa
Las miradas seducidas por la majestuosa caída
Paralizadas sus formas, sin saberse partícipes últimos.
Despoblando su vestido, desgajando sus harapos

Loca, ella, evitar quiere su desmembración, teje.
Ciega está por su límpido sentimiento, entregada
Sus raíces rechazan la abnegación a la asfixiante turba
 Los granos se acumulan a las puertas del paraíso.
Maderos flotan, las esquirlas de sus desechos vahídos
La decadencia de la estación enmaraña las percepciones
Seseras, prestigiosas en ágapes y festines son incapaces
El fajín porta el brillo y la tiara los brillantes, son puertas
El entronizado será dirimido por sus lacayos sonrientes
Entretanto la estación se preña de hojas secas y el árbol

Desviste su esqueleto macilento y espera la reposición.
Foto: Eugenio Recuenco.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Belleza Yacente…

Belleza Yacente…

En la hora de los cómputos
Te encuentro aumentada
Lánguida y gélida, cubriendo la estancia
Con tus labios afligidos, y tu aroma empapado
Mis ojos me acusan, me sancionan, me culpan
No puedo asirte con mis manos condenadas

Apenas soy capaz de mirarte
Un hálito, quiero tu aire
Y me abandonas, con el manto de luz por vestimenta
Nada queda, entre los tejares
Piezas destrozadas de mampostería, recubriendo tu ilusión
Quebrada por sanguinarias sanguijuelas
Equivocada la petición de ángeles
Vaticinio de cartas con hombres de negro y filos sangrantes
Luchas vencidas y derrotas anquilosadas
Muestra de injustas cuentas pagadas
Sino levadizo en la bruma de plenitud y desconsuelo
Otra mañana aciaga
Nunca más la melodía sonará con trinos de mirlos alelados
Con tu risa a carcajadas, a mandíbula batiente
Otro día, donde descorres un cerrojo de ida, sin vuelta atrás
Y egoísta me dejas, vagando por el terraplén de los moribundos
Llévame, arráncame el pecho, no te ensañes cuan si fueras orca
Sé malévola y hunde tu tenaza en mi cuello
Destroza mis articulaciones, mas no me dejes sangrando
En tierra de nadie…

a contoneenta
mala influencia, soy blues

Belleza Yacente, altiva hasta sin vida, tómame.

Autora del Dibujo: Carmen Mansilla.©

miércoles, 25 de septiembre de 2013

En El Mar De Tu Vientre.

En El Mar De Tu Vientre.

Sin saber, preñado de preocupación
Mi anhelo se vierte sobre el abismo
Al no lograr los biorritmos del sol encendido,
Que rutilante me sostiene en vilo, desligado
Apuro las carantoñas, antes de desistir
Y sí, sí, se enervan los miedos, se yerguen
Las colinas de tu vientre, se cubre el lago
Del que beber sal con mi piel, a nado contigo.

Acurrucados entre arenas de fina silueta
Pillando sepias fotos que cincelan la piedra
De dura sinceridad entre corceles alados.
He apagado el portal pergeñado en el sueño
Para sentir el felino mundo que nos envuelve
Y livianas sombras se acunan ante mis vistas
Pídenme un respiro, danzar quieren otra vez
Al son de tu brisa, de hálito enardecido.
Cuídame, me susurras, entre los sitios ilusorios
En las arboledas perdidas de la noche,
Arrúllame con el relato incierto del viaje
Donde abríamos estrellas en el jardín ardiente
Y nos reíamos del jugueteo de las palomas
En su vuelo nupcial de níveo cortejo alado.
Cuídote, te digo, sin palabras en mis labios
Tomaré, sin sujetarte, tu aura de beldad nívea
Asomaré  entre las espinas del gaucho floral
Y sostendré el tallo de la más excelsa flor
Mientras provocas tempestades en el estero
Que sorberé entre mis labios, en tu estertor,
Petite mort, y velaré el deslizar parpadeante
De tus pupilas brillantes sabedores de mí.


sábado, 6 de julio de 2013

Al sumergir mi existencia…

Al sumergir mi existencia…

Sumérjome asido a tus caderas
En el lecho de estas preñadas espumas
Diluyéndome en tu vientre, tierna vida mía

Cuan si fuera revirtiéndome
A las antípodas del descanso eterno.
Y me riegas de pétalos de jazmín
Iluminados por el cristal inusitado
Que pulcramente adornan tus fanales.
Y ríndome a tus encantos naturales
Condición sine qua non en tu alma insigne
Derramada sobre mi ser, delirando estoy
Bajo el fluir de este torrente de aleteo voraz
Que mi ser disfruta bajo tu influjo
Ebrio por el rutilante halo que desprendes.
Rizando se encorva el lago de nuestros deseos
En el fragor del andar sanador de tus dedos
Entre mis dedos, aligerando nuestra piel
De pesares, arrebolando nuestras sienes
Sobre cabalgaduras de cielos intrascendentes
Dejándonos llevar por el influjo del carmín
Degustado al unísono por nuestras lenguas
Salivando dictas que serán sellos incorruptos
En el correr de las saetas traicioneras de reloj
Granulado por transcurrir imperecedero.
Y nada será filo resbaladizo contra esta alianza de encantamiento sin equívocos.

Atráeme  a tu lecho de vida y miel, acógeme. 

viernes, 5 de julio de 2013

Tu Rostro, Me pierde…

Tu Rostro, Me pierde…
En el diván
Estirado me retienen
Al saberme embebido en la espeleología
De tus piélagos.
Me atormenta el olvido,
La nívea carátula borra tu perfil,
Desgarrando mis sienes martilleadas
Por el ariete contra las puertas del retentivo.

Vistes en tu danza sacrílega
Un porte de cera perfecta
Me hipnotiza tu contorno de beldad chinesca
Rumia en mi mente irreverente.
Desnuda quiero saberte
De cara límpida
Encubierta tras esa piel artificial
Falaz estela de brillantez efímera, de tul venal
Sin tapujos que me enmarañen tu verdad.
El arquetipo de loquero
Asemeja sus dardos al sibilino canto de las sílfides
Diseminando gránulos impregnados de ponzoña
Y mi raciocinio rebelde empecinado lucha
Quiebra sus sagitas dirigidas al olvido
A destronar tu túmulo
De la plateada y vivaz luz, ramillete locuaz
Fluidez de mi sol
Aurora sibilante de mi despertar, escapa
No te dejes atrapar por el señor de la máscara

No más busca el final de este cuento de hadas.

martes, 2 de julio de 2013

Mis Cimas Se Pierden En Mis Simas…

Mis Cimas Se Pierden En Mis Simas…
No absorbo mi soledad
Escatimando bello torso embebido
Del roce de tu huida
Desbandada de miedos al yerro

Pienso en ti
Me pierdo, me diluyo desnuda en mis simas
Sin poder elevar mis ojos aturdidos
A la noche desgastada de cimas destelladas.
La tenue lluvia de la flor esparcida
No borra tu aroma
Y me pierdo en mis simas, nada hallo
Me macero cuan fruta pútrida,
Como flor marchita
Sin la dentellada de tu incisivos en mi cima
Haciendo restallar la embriagues de la gelatina
Descorriendo mi sensualidad despavorida.
Nado a contracorriente, río arriba
Vuelvo a los comienzos, a brazo partido
Desnuda me siento sin tus remos
Péndulo en este reloj obtuso
Obstinado en marcar el segundo de hiel
Sin recordar mi prieta piel
Desmadejada bajo el roído de tu embocadura.
Quiero tornar al rojo de la carmesí savia
Derramada entre mis fisuras halladas
Para ofrecerte mis cimas, sin simas

Enteras y llameada cuan el rocío matinal.

martes, 25 de junio de 2013

Gatos…Negros.

Gatos…Negros.

Entre tus piernas estuve, hace un instante
Cálido regazo, bello masajeo de tus dedos
Miras distraída por la transparente ventana
Queda estás, ensimismada, tu vista perdida, esperando
Mi pelos disfrutan de tu peinado, me adormilo también.
Ha sonado el zumbido, o no…me maúllo, será o no
El zumbador retumba en la distancia, en el bajo
Noto húmedo tu regazo, tiemblas, te desvaneces
Me asusto, me maúllo, te maúllo, salto en milésimas
Caes, desparramas tu belleza inerte, te dejas morir
El zumbador quema la estancia en el silencio
La silla te sujeta, ya no maúllo, me pregunto, miro la ventana
Triste dejar ir tu alma, abandonar tu cuerpo
Triste tener siete vidas, conocedor de otras menos

Ser calígrafo de tu caída, de tu evanescencia…gato negro.

lunes, 24 de junio de 2013

Soy…

Soy…
Soy la serpiente
Que sabe como danzas
Soy la silueta de tu cuerpo
Soy el velo que te ciñe
Soy el calor que deseas
Soy tu báculo de fuerza y arrogancia

Eres la música que gira
La bífida sapiencia
Reguero detrás de ti dejas
Desheredados diluidos a tu paso
Esputos de pecho envenenado
Soy el espía que temes
Soy el sabedor de tu secreto
El que te conoce el punto oscuro
El que sabe la combinación secreta de tu dislate
Insensata que dejaste al descubierto el arma
Talón seco en sagrado baño
Ha, muerte de altiplanicie excelsa
Troyanos a mis pies, soy el corcel en tu vientre
Pereced por los restos, caed sobre la podredumbre
Vuestro excremento os asfixia
Soy el portador de la clave

El que sabe el color de tu alma.

lunes, 17 de junio de 2013

Eres Mi Lecho…

Eres Mi Lecho…
Refrenando mis ansias
Me he sentido, al posar mi descanso
Sobre tu grácil tez.
Aleteo sumiso de luciérnagas ante mis ojos
Has desplegado sin índole
Aglutinando cada uno de los indicios de luz.

Equilibrista de rudezas y valentías
Ditirambo sobre el ágora plenipotenciaria
Acróbata ante multitudes, ligera en el ocaso.
Renovado está mi aliento
Al deslizarme en tus junturas, cautamente
Cuan saciada la vehemencia en el pozo egregio
De tus profundidades insoslayables.
Sumergirme sin ligaduras, sin turbaciones
Entre los pétalos de tu madrigal
Encendiendo cada silbido tornado vocablo
Y declamar sobre el bullicio del acantilado.
Me inundas con tu soflama
Sin cánticos, ni látigos, sólo mimos dóciles
Socavando mi entereza conferida

A la efectividad de tu lecho, mi regazo elegido.

domingo, 16 de junio de 2013

Suenas, cuan pidieras saciar tu sed…

Suenas, cuan pidieras saciar tu sed…

He descubierto
La brisa lenta, el lamento
Vestido con pétalos de jazmín en flor.
He dejado
Que quebrarás el silencio
Con tu sigilosa melodía, con tu voz dulce.
He bebido mis delirios
En el cáliz de tu boca relamida
Entre visillos de tenue luz.
Y mi erizado vello
Cubriéndome, se siente colmado de indecisión
Entre las puertas de tu sentir.
Sin apenas una soslayada mirada
Un indicativo acervo
De diminutas esquirlas de luz,
Jugueteando con los ácaros de tu serpenteo
Al salir y entrar.
Bebo en las cuencas de tus párpados legados
Al paso de una cantinela
Embebida en los frunces de una tela arrugada
Dejada frente a la alcoba
Cómplice de nuestro encuentro,…delirio.
Y he sabido
De mil y un secretos, de evidencias celadas
De aroma sin enjaular, de damas noctívagas
En el refulgir de tus deseos.
Haremos con el irresoluto hallado

De seres encontradizos
Buscados, escurridizos,…latigazos absorbidos
En el delicado montículo del embeleso.
Escucho resbalar la arenisca
Por entre las junturas de un maderamen
Añejo, sin betún, liberado de tinturas
Y sigo sorbiendo

El tierno ungüento del deshilachado y breve regazo colmado de tus empeños.

jueves, 13 de junio de 2013

Entre Dos Luces…

Entre Dos Luces…
Y mientras veo pasar el garbillo
De sinuosas líneas aventadas al pasar la luz,
Húndeme en tinieblas y deseo.
Y mientras los rayos recortados
De diminutas féculas de almidón se viste
Abrázame cuan hogaza recién horneada.

Y mientras la llama titila
En bravías duermevelas, en tu escondite
Entra en mi sien, con tus aldabonazos nítidos.
Y mientras se anegan las orillas
De silente mar, y roturadas piedras canteadas
Enséñame la sapiencia de tu cabalgadura.
Y mientras la luz se rinde al cierre noctívago
De hosca y taciturna saeta inclemente
Cincélame el vestigio de habernos disfrutado.
Entre dos luces, divagaremos
Al lado de los caballos de mar, y el coral.
Entre dos luces, ensoñaremos
Cuan dentro estuvimos, el uno del otro.
Entre dos luces, saltearemos
Aquellos tesoros, que siempre supimos palpar.
Entre dos luces, escaparemos

Al impío acervo de postrimerías del adiós.

martes, 21 de mayo de 2013

Soledad Sin Dios…


Soledad Sin Dios…
En un antro ignominioso, rodeado de seres informes
Abandonada por un ruin dandi confundido, cruel
Desgajada de las pecaminosas promesas de eclesiástico
Excusado ante palabras de libros milenarios ajados

Historias desgastadas de anquilosamiento y falacias
Inocencia cautivadora cómplice de ansias uniformadas
Guerreros de dios sin dios, embaucadores de soledades
Drogas mil, vicios millones, rojos ennegrecidos patinados
Una vela quema su pecho sin barruntar el calor anonadado
Perdida se encuentra en tenue luz y ruidos de timbales
Relojes que se diluyen en su tic tac y alzan el adiós
Plantada, deslucida, desvalijada en nombre de dios, descalza
Trabajos e inocencias perdidas en luchas fratricidas
Un ángel pasar nota, éste, humano parece al menos
Sin pretensiones…y sin dioses…y sin soledades.