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Mostrando entradas con la etiqueta Santiago Pablo Romero. Mostrar todas las entradas
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domingo, 2 de noviembre de 2014

Inocente Atardecer…

Inocente Atardecer…


Has quedado tus retinas
Un vagar tranquilo
Pues eres pequeña inocencia
Y vergel buscas, sin apenas conocer.
Has dibujado en el horizonte
Un dorado ángelus
Pues eres grande sensibilidad
Y persigues hallar, sin dejar escapar.
Marrones y amarillos
Soles apagados y lunas que se encienden
Así danzan las líneas en la tarde
Y sabes esperarlas, escogerlas, dejarte asir.
Fortuna puso entre tus sentidos
Un caudal inmenso, unas gotas diamantinas
Que dejar debes, correr, volar
Y simientes serás de logros excelsos.
Primero fueron hijos de la noche
Tras ellos acompasan la brisa y el ocaso
Danza sempiterna de ojos vivos
Y sutil emoción fraguando preseas de alteza.
Huella quedas, ya
Al bardo de mis adentros
Que bucea entre piélagos y escaramuzas
Y desea te llegue este agasajo, cual ornamento
Para vestir cual tiara tu mejor porte, de evolución
En beldad casta a reina del amanecer.

©Santiago Pablo Romero. Bluesman.
Imagen: ElenaCR. (Para Elena)



viernes, 15 de agosto de 2014

Luna Agostal…

Luna Agostal…


Sube oronda, fulminante
Enhiesta tu epidermis, asoma en tus poros
Inmensa musa que me colmas
Nada, nada quedas fuera de mí
Ni la venal arteria que palpita, son lobezno
Ya nada es igual, acaso estuviera esperándote
Paciente, sin miedos, ofreciéndote mi sentir.
Claudicamos bajo tu albor
Dejas obnubilados a ciertos y extraños
Acaricias las comisuras de tus befos
Sin pestañear siquiera
Y todo se detiene, todo transmuta pleamar
Me llevas del correaje, me siento bienquisto
Los otros llorarán, cuan ángeles pobres, recelosos.
Eres la montaraz guerrera
La fémina que no duerme en los alfeizares
Aquella, diestra en saberse, en quererse
Sin dejar que quiebren nunca ese latido potente
Pues una vez fuimos querubines
Mas ya supimos del decoro de la amistad cierta
La que no se esconde, que se muestra, la que se desborda.
Atada un mástil sin zozobra
Oyendo el sibilino acorde del adiós
O rumiando noches que se escogen en las mañanas
Así ahuyentaremos al chacal que quiebre el silencio
Supuraremos con complicidad
Nuestro mejor derrotero, sabernos, querernos, sentirnos.
Hubo luna agostal, hubo desenfreno mareal
Hubo un sorbo en tus labios
Hubo una huella inenarrable
Hubo un sortilegio cincelado en el pecho
Hubo agoreros que lloraron, por sus equívocos
Hay un fulgente y ardoroso cénit que nos llama
Hay manos, colmadas de laurel, rendidas a tus pies.

Imagen y Estilismo: Hita& Delfi-SF.

©Santiago Pablo Romero. Sensualidad.

sábado, 9 de agosto de 2014

Arpegio…

Arpegio…

Cubres mi retirada
Sobre las aguas tranquilas,
Nada esperas de mí, y todo me enhiesta
Sabedora de tus acordes escogidos
Soy sirena soñada en la noche, varada en tus envites.
He sentido el tamaño de tu templanza
Nadie puede sentir tu arpegio propicio desoyendo
Cuan mi piel supo de tus lisonjas cultas
Alaridos de muerte lenta sin desenvainar la vida
Sino acrisolando el mundo a mis pies, te codicio.
Ni siquiera las oceánidas sabrán rayar el alba
Entre mis dedos, lánguidos y cansados
Henchida has tenido mi alma calada en la penumbra
De un cuarto, de filigranas vaporosas en sal
Amilano mis acordes, no soy tu contumaz salvaje
Negro atuendo me muestras, y deseo sorberte
Denigrar las escuetas esencias, la usanza se pierde.
Es el alba enemiga de mis sueños
Piérdome entre los sentidos optados, las notas llanas
Redimo la presea de una vez, una heredad clemente
Lascivos tonos desligan la verdad y la falaz mirada
Un rayo azaroso ha sabido trabar finamente mi huida
Eres especial alhaja en mi cuello, azul escogí
Aligeras mi paso por entre las huellas de las rosas
Bañando cada soplo del regocijo, de tu bálsamo
Niño, huye, alado ambarino eres noctívago señor
Anda, vete, ansío el atardecer, porque te sabré sentir.

Imagen: S.Knerr & JacqPaRo
©Santiago Pablo Romero.Sensualidad.

domingo, 3 de agosto de 2014

Sobre Tu Grupa…

Sobre Tu Grupa…

Es la fiera
Es la bella
Es la luna
Es la torre
Es la dama
Es el cielo
Es la séptima grupa.
Tengo el sitio
Tienes la piel
Tiene los incisivos
Tenemos las ansias
Tenéis la envidia
Tienen el sonriente anhelo de estar allá.
Escojamos un breviario de rugidos
Escoged las miríadas de razones
Escojo mi día
Escoges el rubicundo cuentacuentos de la noche
Escoge ser fiel al tiempo del encuentro, sin esperas.
Cabalga, cabalga sobre tu grupa
O no sientes la aflicción de los mortales al verte marchar
Sabedores de tu idilio con los cuervos de la noche
Azotando, lacerando humanoides sin pensamiento
Mentes escogidas de las escuelas cerradas
Azogue y miel, ungüento maléfico, sanatorios llenos.
La noche
La luna
La torre
El tigre
El corazón
El hombre
Y tu pecho desnudo, lamido por la bestia
Y tu cuerpo rindiendo culto al oscuro, al tifón nómada
Y tu perplejo periplo, destino de los acordes sordos
Arpegio sin llamas, grito de un amor preñado de son
Ya suenan las caracolas del mar, cercanas
Neptuno se torna fiel agorero, la mar nos acogerá
Iluminad el camino de los barcos, las sirenas vuelven
Han cazado a la bestia, en su vientre yace la Bella
Los hombres han dejado de serlo,
La transmutación ha sido conseguida,
Las flores brillan en el cielo, le dicen estrellas…

©Santiago Pablo Romero. Sensualidad.

Imagen: Dislocada de Alice Cooper.
http://www.amazon.com/Entre-plumas-petirrojo-Spanish-Edition/dp/8416068283

jueves, 31 de julio de 2014

La Chica Feliz…

La Chica Feliz…

Idílicos, periplos sin cuentas, colgando del cuello
Espacios airosos
Crines de terciopelo
Dislexias sin nombres
Humedales asidos en dedos
Describen tus perlas, en cielos pajizos
Tus ojos se esconden, para no envilecer al osado.
Portas la feliz cara de la doncella aligerada
Idolatro tu cara lúcida sin conjeturas
Aquiescente con tu nido índigo
Morada de hadas y juegos
Déjame ver tu pelo tejer al derviche acalorado
Omnisciente señor de las bestias, batalla
Inscritos del periplo estival, te avienes, te yergues
Acaso sabes mi deseo, mi delirio rebosante, jajaja.
Eres la chica feliz, la de los befos húmedos
Sujeta al helio atrapado del neón fulgente
Y nada, nada nos evitará palidecer juntos
Recontando las varas de medir, ni los pies de altura
Pujados sin reyertas, ni facas que hundir en el alma
Ni siquiera albas atormentadas, ni resacas de sal
Sino complicidad manifiesta, de tu cara inocente
Escondida entre los pliegues de mi pecho rendido.
Miríadas de cíclopes se ceban con la luna
Apenas sumerge su oronda figura bajo las aguas
Hallarte desean, añoran tu bella cabellera desplegada
Al salto de ramilletes brillantes de rebosantes estolas
Culpan al destino, de mi fortuna, ah perdedores
No quebréis el silente armisticio del legado regio
Sabed domeñar vuestra estulticia a la aurora magna
Vivid, creced, vitoread a la vida, y ella os reportará.

©Santiago Pablo Romero. Sensualidad.
Imagen: Patty Maher.

lunes, 28 de julio de 2014

Atrapado en tu espectro…

Atrapado en tu espectro…


Suenan metálicas lijaduras
Caen en el centro mismo de gravedad
Parecen agujas sobre la pátina escorada
Bajo el influjo de tu llamado de rorcual salvaje
Grito, no oigo mi voz, ecos me atrapan
Pareces lejos, te sé cerca, dormitando
Rompiendo mi cota de malla de hilo áurico
Sesgando mi latido síncrono
Insuflando reflujos de ríos de lava escurridiza
Vividores fuimos en las entrañas del averno
Líneas espolvoreadas siembran las estrías
Emergen las uñas surcando mi piel
Penetras bajo el manto inequívoco del espectro
Atardeceres de espejos fragmentados
Y retinas efervescentes me envilecen
Mi bondad se acuesta por un puñado de plata
Pido en las esquinas, un sorbo de aire enlatado
He roto las cuerdas del violín en tus fauces
Náyade oculta en el interior de los coralinos neones
Tu piel cerúlea calma mi sed de traición
Polivalentes amantes se prestan al orfeón
Al compás elíptico del duende asido en tu espejo
Finitud del sino acogerá la rúbrica de tu adiós.

©Santiago Pablo Romero. Sensualidad.
Imagen: Patty Maher.

http://www.amazon.com/Entre-plumas-petirrojo-Spanish-Edition/dp/8416068283

miércoles, 2 de julio de 2014

Instando, no más…




Instando, no más…




Miríadas de plata cenicienta se desgajan
En la tarde, se cierran las ventanas
Oníricas brisas de iones calmos, se descerrajan
Los cuerpos se vierten, se dislocan
Suenan las llamadas y pierdo la memoria
Nadie me llama, nadie me contesta
Grito, gritos, voces, lamentos, ladridos lejanos
Curvo el cielo, cincelo su alma, rompe a llover
Ha llegado el estival escozor de la tierra mojada
Se cuela en mis sentidos, caen mis párpados
Dibujas unas comisuras perfectas de carmín perfilado
Una sonrisa generosa, creo en los ángeles
Medito bajo las aguas, me calan cuan agujas afiladas
Siento tu piel desgarbada insistiendo,
Instando al orbe, instando la flor, la lumínica esencia
Piérdome en tus ojos silentes, atentos, protectores
Tus pies acarician la alfombra, te sé triunfando
Fuerte es la huella, un cuerpo, una mente, malicia
Y tras la piel de látex, el vellocino anhelado
Una presea que cimbrea cuan vara verde al viento
Habré sido laurel, o mis dedos te hallarán lejos
Serás odalisca de un solo dios, que nos une etéreos
Palabra inmensa, instando rúbricas sin aullidos
Los licántropos desperdigados por las aceras huelen
Frescos jazmines desmigajando sus cutículas henchidas
Olisquean el delirio embebido en la brisa por tu piel
Erectos perderán la cordura por un hilo áurico
Mas no sabrán hallarnos tras las campánulas noctívagas
Sabremos ser vuelo libre, en la complicidad de la luna.
Instaré, no más, que sigas la noria que gira, y nos eleva.

©Santiago Pablo Romero.Sensualidad.

Imagen: Juan Pablo Pazos.Estilismo:Hita. 

jueves, 5 de junio de 2014

Sé Que Estás…






Sé Que Estás…



Sigo marchando
Pisando sobre la hojarasca
Sintiendo crujir sus entrañas secas
Lamiendo cada sorbo de savia derramada
Aligerando tu estertor, en esa pequeña muerte
Ofrecida por tus sentidos, cuan un adiós sin vueltas.
He embriagado mis sueños en tu abstracción desleída
Me pierdo en los bordes de tus médulas lijadas
Mis párpados se niegan a abrir sus puertas
Prevén de ti, yacente, el desenlace
No me fuerces al amanecer
Sigo marchando.
Piezas resuenan ente los goznes de las puertas
Y sueño con la realidad, abrupta cizalla
Que ruge sin aspavientos, delatora
Del fin de los sueños, quebranto
Mis piernas se interrumpen
Tiemblan, me degrado,
Bajo tu último son.
Sé que estás, sueño
Me atormenta tu silencio
Silban ecos, bagatelas hirientes
Nada podrá acelerar el turno del lapso
Diamantino el recuerdo elegido en la retina
Abriré las puertas tras de ti, me dejará abatir
Fortificó la crisálida que avivó el interfaz magnánimo.

©Santiago Pablo Romero.Sensualidad.

Imagen: Patty Maher 

domingo, 18 de mayo de 2014

El Marfil de tus Perlas…

El Marfil de tus Perlas…

Soy carmín en la noctívaga esencia
De plata vestida, porte insigne
Encaramada a la espalda de una cenicienta.
Me sé dormida bajo las estelas de tu sueño
Aligerando la estampa de vestal
Engreída de tu damisela a bocanadas perdida





Elástica efigie de alteza sinusoide.
Perlas has hallado sobre mi dermis
En la espeleológica búsqueda de sentidos
Añorando resquicios de cuero prieto
Valles altivos, oteros escrutados, enhestados
Entre los apéndices sabios del erótico son.
El pelambre bermejo se adereza
Acaso sabiendo volar sin raíz, iniciática selva
De floresta generosa, ancha hojarasca
Sirve de procelosa amortiguación de anchuras
Nada duele, sólo delirio, exquisitez
Vértigo sobre la escalera, las lunas se cuelgan.
Aposentos abiertos en grumos de lontananza
Cascos de caballerías resuenan en la distancia
He sabido del bello marfil que sostienes
Cuan vellocino que ladrara en el ágora la nueva
Y tod@s besan tus manos, te deleitan fervorosas
Pues saben de mi fémina rayuela sin paralelas
Soy tu marfil tallado en carmín, la carnal esencia.
Búscame resquicios y hallaremos delirante vida
Sin huecos de vértigo ni expiración, sólo ensueño.

©Santiago Pablo Romero. Sensual.

©Imagen: Pablo Pazos. Efigie Egregia. HITA M. Sastre.


jueves, 15 de mayo de 2014

Naturaleza Personal ...

Naturaleza Personal…

Atolón de espuma jabonosa
Cicatera prontitud desprendida
Auxilios sin correajes, ni ataduras
Pastosidad de dulces befos acicalados
Trabas al soldado del fusil, se fisura la flor
Pistones de martilleo asíncrono, lapidario son.

Mezquindad del sol, se apaga
Verborrea grita el hacedor de cavidades
Secuencia afinada por un lutier de estanques
Mas nada termina, me enhiesta tu contoneo
Bajo el látex avaro, te cintura sin aire
Ceñimos la penuria del alma, bajo el epígrafe.
Vasijas sujetas por las muñecas
Llorarán los centinelas del paraíso
Comprendiendo nuestra huida al parnaso
Sin llamaradas, ni esputos arrogantes
Tú y yo, quemaremos la naturaleza humana
Con nuestros labios de coral, hincados al unísono.
Ya no conocemos el sabor de la cicuta derramada
Sobre el osario de los vestales, pericia apagada
Perentoriamente ante la fúlgida amanecida
Aligeremos el paso, o quizás sea el vuelo
Sisemos los gajes naturales de la seda
Antes de la conclusión de la crisálida.
Así el gusano se hizo flor, y sus pétalos alas
Marineando en puertos defenestrados
O acaso lapidando facciones oscuras
Del deseo reprimido en la alcoba
Bajo el hábito oscuro ejecutado
A la sombra de unas cadenas.

©Santiago Pablo Romero.Sensualidad.
Imagen:Madonna Screener


domingo, 11 de mayo de 2014

Perlas Sobre el Pálpito de Tu Sentir…

Perlas Sobre el Pálpito de Tu Sentir…

Perlas, perlas, perlas y crines
Domeñadas al libre albedrío del céfiro
Muerdes, enfrentas tus aljófares
A las entrañas del océano
Fruto, vientre del nacarado ungüento.
Sientes en tu piel el hilo de Ariadna
Apenas seda en el laberinto
Viertes la miscelánea de la fuerza
En los vericuetos de la cómplice sensibilidad

Derrame de ojos esquivos.
Crines, crines, crines y Perlas
He mesado con las junturas de mis dedos
Cuan peine del viento
Atrevido suplicante de voces noctívagas
Aldaba en el silencio sobre el maderamen.
Bebedizo aferente al soliloquio del alma
Cuan un Ulises perdido entre sibilinos llamados
Sin mástiles ni presas en la orilla
Islas cubiertas de aterciopelado abdomen
Flores de vivacidad procaz, conferidas.
Beldad bajo perlas, sobre perlas, en las perlas
Así tus crines se despliegan, jajaja me satisfizo
Y cubre el horizonte del catalejo
En anhelados desgarros de voz taciturna
He ollado la tierra con mis manos,
Hundido mis uñas bajo las raíces del sauce
Sabedor de poder hallar en sus entrañas el salitre
Que esculpió a la mujer de Lot, arrepentida
Ya todo suena a cántico, te sé pletórica.
Satisfaciendo tu plenitud bajo el paraguas de la tarde
Esperas tu vuelo, nocherniega señora
Lamiendo tu alado porte con los salivales generosos
Sabes de la pulcritud para conseguir la presa
Déjate llevar, el eco enardece el pálpito ilusionado.

©Santiago Pablo Romero. Sensualidad.HITA.

©Imagen: HITA.

domingo, 13 de abril de 2014

Extraña Eternidad…

 Extraña Eternidad…

Como una línea en el horizonte
Se traza paralela al cenit
Se yergue cada envite de tu tiempo
Quebrando mi lento devenir
Sibilino escozor en mis sienes rendidas
Me flagelo, y me disipo, me dilapido
Y nada parece romper el periplo
Escrito sobre la roca, sobre la fuerza
Sustento de la linealidad vertida sobre senos
Remiendos de manos zurcidoras
Pasteles y cremas de color en el sepia
Gránulos, ruidos en el lienzo rompen la nitidez
De la pátina raída, apenas rugoso desazón.
Níveas hojas se aposentan en mis asideros
Más tiernas que la nieve ungida dama
Y esparzo dentelladas al siroco que brama
Pastizal donde revolvernos sin miramientos
Apedreando el agua, dibujando sinusoidales
Fervientes notas de arpegio disoluto
Acompasado de parterres bien asistidos
Verbo, palabra, atisbo de azahar y romero
Mieles de aposentos impregnados de cuero
Valedores centinelas de la parca dirimen aceros
La vida pasa, sin aplausos, dejándose llevar
Sin aperos, ni pausas, se diluyen los colores
Los pinceles se mesan, se besan, se curvan
Y nada escapa al jolgorio que tu risa me reporta
Así me creces, así me vences, así soy, ascuas
Tras el fértil ramalazo de tu estela, nada sin ella.
No viertas afeites en tu cama, sin ofrecerme
O cegaré las cuencas de mis ojos, con almizcle
Preñado de cicuta, ornamentos de reclusión
Titilando en la noche oscura a tu falta, me siento
Ronronea cerca de mis lóbulos y déjame,
Déjame ser el fervor en tu susurro descreído
Apenas un instante, sea mi último silencio
En el meandro de las flores, pétalos sean tus párpados
Antes que la aurora disuelva de un lametazo la noche.

©Santiago Pablo Romero.Sensualidad.