Decadente Estación…
La seca hoja batió su extensión sobre la brisa
Las miradas seducidas por la majestuosa caída
Paralizadas sus formas, sin saberse partícipes
últimos.
Despoblando su vestido, desgajando sus harapos
Loca, ella, evitar quiere su desmembración, teje.
Ciega está por su límpido sentimiento, entregada
Sus raíces rechazan la abnegación a la asfixiante
turba
Los granos se
acumulan a las puertas del paraíso.
Maderos flotan, las esquirlas de sus desechos
vahídos
La decadencia de la estación enmaraña las
percepciones
Seseras, prestigiosas en ágapes y festines son
incapaces
El fajín porta el brillo y la tiara los brillantes,
son puertas
El entronizado será dirimido por sus lacayos
sonrientes
Entretanto la estación se preña de hojas secas y el
árbol
Desviste su esqueleto macilento y espera la
reposición.
Foto: Eugenio Recuenco.
